miércoles, 16 de enero de 2019

Encuentros en silencio

Hace unos días "publiqué" dos tuits con fotografías de parejas disparejas que tienen a un comediante mudo en común. La primera muestra a Charlie Chaplin y a Mahatma Gandhi, en una reunión improvisada que ocurrió en 1931, mientras Gandhi se encontraba de visita en Inglaterra. La leyenda cuenta que Gandhi no tenía idea de quién era Chaplin —lo cual me parece un poco difícil de creer— y que se reunió con él porque alguien le dijo que apoyaba su causa. Se supone que hablaron sobre socialismo y sobre los problemas de la mecanización. Gandhi era un férreo oponente de la tecnología, lo cual intrigó a Chaplin. De esta conversación eventualmente surgiría la idea pare "Tiempos Modernos", estrenada en 1936.


La segunda imagen muestra a Samuel Beckett y a Buster Keaton en las calles de Nueva York, en 1965. Keaton estelarizó "Film" la única película escrita por el dramaturgo irlandés; una curiosidad excéntrica que, como todo lo de Beckett, reta a las expectativas del público. A grandes rasgos trata de una persecución entre la cámara y el personaje burlesco interpretado por Keaton. Yo supe de ella por un documental magnífico titulado "Not Film".


La imagen parece haber gustado. Incluso me la retuiteó Alfonso Cuarón.


lunes, 17 de diciembre de 2018

“La diferencia entre Parque Jurásico y King Kong es que el simio solitario no es una pasión sino el héroe y a la vez la víctima de una pasión, como él, desmedida. Es imposible ver a un tiranosaurio como otra cosa que una máquina de comer carne, implacable y voraz. De hecho un tiburón terrestre venido de la misma edad geológica.”
Guillermo Cabrera Infante, “Cine o sardina"

sábado, 15 de diciembre de 2018

"La forma inicial. Conversaciones en Princeton"

Ricardo Piglia responde a la pregunta ¿Qué cuento o cuentos le hubiera gustado firmar?
Ricardo Piglia, "La forma inicial. Conversaciones en Princeton", ed. Sexto Piso 2015 p.168

viernes, 14 de diciembre de 2018

Miss Lucy R.


Hay momentos leyendo los casos de Freud cuando parece que uno estuviera ante un cuento policial clásico. El detective ha recopilado toda la evidencia y prosigue a exponer sus conclusiones en un desenlace inesperado:
"Sospecho más bien que está usted enamorada del padre, quizá sin darse cuenta exacta de ello, y que alimenta usted la esperanza de ocupar de hecho el puesto de la madre fallecida".
Sigmund Freud, Obras completas, vol. I, Estudios sobre la histeria (1895), págs 89-99.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Grabaciones destacadas del 2018

Aquí van algunas de mis grabaciones favoritas del 2018 de música clásica, por orden alfabético, sin jerarquía. Los vínculos de los títulos están ligados a Spotify:


  1. A Simple Song, Anne Sofie von Otter, Bis
  2. Bach: Mass in B Minor, BWV 232, William Christie, Harmonia Mundi  
  3. Deux (Bartók, Poulenc & Ravel), Patricia Kopatchinskaja, Alpha
  4. Journey to Mozart, Daniel Hope, Deutsche Grammophon
  5. Lambert: Leçons de Ténèbres, Marc Mauillon, Harmonia Mundi
  6. Life, Igor Levit, Sony
  7. Memory, Hélène Grimaud, Deutsche Grammophon
  8. Messiaen: Catalogue d'oiseaux, Pierre-Laurent Aimard, Pentatone
  9. Prism I, Danish String Quartet, ECM
  10. Rameau & Couperin: Pièces pour clavier, Clément Lefebvre, Evidence
  11. Sounds of Transformation, David Greilsammer, Sony
  12. Stravinsky: Perséphone, Esa-Pekka Salonen, Pentatone
  13. Symphonic Psalms & Prayers, Nigel Short, Tenebrae
  14. Visions Of Prokofiev, Lisa Batiashvili, Deutsche Grammophon
Grabaciones de composiciones contemporáneas:
  1. Boréales, Hermine Horiot, 1001 Notes
  2. Doctor Atomic, John Adams, Nonesuch  
  3. Mandy, Jóhann Jóhannsson, Lakeshore Records  
  4. Musique de chambre, Guillaume Connesson, Sony  
  5. Naive and Sentimental Music, Absolute Jest, Peter Oundjian, Chandos 
  6. Pesson: Blanc mérité, Guillaume Bourgogne, æ

lunes, 10 de diciembre de 2018


“El filósofo que desea ganarse el sustento como escritor debe ofrecer en cada ocasión cosas finas y selectas, afirmarse en el monopolio de lo raro frente al de lo oficial. El desagradable concepto de la exquisitez espiritual inventado por los pedantes obtiene al final entre los enemigos de éstos su vergonzoso derecho. Cuando el viejo articulista sin fortuna suspira ante la exigencia del director del periódico de escribir con más brillantez, denuncia con toda naturalidad la ley que secretamente impera, detrás de las obras, sobre el eros cosmogónico y el cosmos ateo, la metamorfosis de los dioses y el misterio del Evangelio de San Juan. El estilo de vida del bohemio rezagado a que se halla abocado el filósofo no académico le lleva con todo a una fatal afinidad con el arte industrial, la cursilería y la pseudoerudición sectaria.”

Theodor W. Adorno. “Mínima moralia.”